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domingo, 13 de mayo de 2018

Las patiamarillas




La mayor parte de las gaviotas que frecuentan el río son gaviotas sombrías (Larus fuscus), una gaviota que nidifica en el  centro y norte de Europa y emigra al sur en los meses de invierno. Estas gaviotas se alimentan por miles en el Complejo Medio Ambiental de SADECO. Como la mayoría de las gaviotas, las gaviotas sombrías son muy oportunistas aprovechando los recursos alimenticio más abundantes y fáciles de conseguir. Tengo la curiosidad si la gaviota sombría en su área de cría depreda sobre los pollos o huevos de otras aves. Aquí me ha llamado la atención que tanto gallinetas como ánades reales han paseado con sus pollos en medio de las gaviotas sombrías sin que estas hicieran ni tan siquiera intentos de depredación sobre ellos.

Por otra parte, la gaviota patiamarilla del Mediterráneo (Larus michahellis michaellis), que es la gaviota que anida en las costas andaluzas, es una enorme gaviota con fuertes hábitos cazadores. La que ilustra este entrada fue observada persiguiendo palomas sobre la Mezquita. Cuando la población de gaviotas patiamarillas se dispara ocasionan graves problemas de depredación sobre otras especies más vulnerables. Afortunadamente son muy pocos los ejemplares de patiamarillas que se observan tanto en el Complejo Medioambiental como en el río.

Gaviota patiamarilla posada en la torre del Alcázar de Córdoba

Una gaviota captura una paloma que ha soltado el papa Francisco en la plaza de San Pedro (2014). Diario 20 minutos. Aunque el titular señala un cuervo en realidad es una corneja cenicienta (Corvus cornix) 

domingo, 29 de abril de 2018

Ya le tocaba a Córdoba





En 1830 fue en París, Londres en 1834, tenemos que esperar a 19701 para que se instale en Munich, en Madrid lleva varias décadas y, por fin, en 2014 la paloma torcaz se reprodujo en la ciudad de Córdoba, primero en el Jardín Botánico y ahora no es raro el parque que no cuenta con una o varias parejas de palomas torcaz2.

La Columba palumbus, osease, la paloma paloma es el columbiforme de mayor tamaño de los cinco que habitan en la península Ibérica, pesa 500 g casi el doble que la paloma doméstica (Columba livia) 275 g, y más de tres veces que una tórtola europea (Streptopelia turtur). A diferencia de otras especies que le va mal y a pesar de ser una especie cinegética la torcaz aumenta. Tal vez una dieta poco exigente, capaz de devorar incluso las irritantes semillas de los plátanos y un comportamiento flexible que le permite ser esquiva en los lugares donde se le caza y confiada en las ciudades sea su éxito para expandirse; además del aumento de las zonas arboladas, ya que la paloma torcaz, a diferencia de las otras dos palomas que nidifican en huecos o en plataformas, hace sus nidos en las ramas de los árboles.

En el río, en el parque Cruz Conde podemos disfrutar a placer de la belleza de este ave de tonos grises y vinosos, con reflejos verdes y púrpuras. Destaca en su cuello dos amplias manchas blancas que coinciden con una mucosa que tienen los colúmbidos en el buche responsable de producir la “leche de paloma”, un líquido rico en proteínas, grasas y vitaminas con el que ambo sexos alimentan a los pollos en sus primeros días de vida, al igual que los mamíferos su producción está ligada a la prolactina. Seguramente estas marcas blancas jueguen un papel importante a la hora de la elección de las parejas al indicar el potencial que tiene el progenitor para alimentar a sus crías.

1 VVAA. Animales de Nuestras Ciudades. Editorial Planeta.

domingo, 25 de marzo de 2018

Contratiempos




No siempre llueve a gusto de todo el mundo, en concreto las intensas lluvias de marzo y las bajas temperaturas le ha tenido que venir regular a uno de nuestros vencejos, el vencejo pálido, una especie de distribución meridional y cuyos individuos suelen llegar a nuestra ciudad a primeros de marzo, un mes antes que los vencejos comunes.

La ventaja que le suponía ocupar primero los lugares de nidificación se ha convertido en un problema esta primavera.

La foto tomada de Juan Manuel Sánchez que ilustra esta entrada fue tomada en el Balcón de Guadalquivir, un vencejo pálido volaba lento, a baja altura, agotado, tal vez, por la falta de alimento.

martes, 20 de marzo de 2018

Milleros





"El pinzón real (The Brambling) en el lado español del Estrecho, aparece de forma irregular aunque frecuente cerca de Gibraltar en invierno. Durante el invierno de 1870-71, ellos, al igual que los lúganos, fueron abundantes. Cerca de Sevilla su presencia es mas regular y son suficientemente conocidos alrededor de Córdova como para ostentar el nombre local de Millero". Esto escribía Irby en 1898 en su obra Ornitología del Estrecho de Gibraltar.

Este año ha sido un buen año de milleros, hemos disfrutado a placer con su presencia, especialmente cuando los álamos florecieron y estos pájaros junto a otros fringílidos y gorriones devoraban los amentos en las proximidades de la Alameda del Obispo. Pronto, si no lo han hecho ya, volaran hacia el norte, a los bosques boreales de la península Escandinava y a la Taiga rusa, allí es la especie más abundante junto al mosquitero musical. La visita de nuevo a nuestras tierras dependerá de la crudeza del invierno y de la escasez de su principal alimento en las zonas más habituales de invernada, los hayucos.